domingo, 25 de enero de 2009

¡…CUMPLEAÑOS VIEJO…!

Hoy me llamó mamá
era tu cumpleaños,
yo no me acordé…
y dije que no iba
y fui…
Busqué el libro menos querido,
y te lo llevé de regalo…
me diste un beso,
y casi lloro,
con mis treinta años…
Un cumpleaños de bronca,
una mesa que no ríe,
una hermana que se droga,
un abuelo que no ve.
Un padre discutiendo el horario de visitas de los hospitales,
cuñados asustados…
Mamá bajó diez kilos y no se le notan…
Antes rezaron,
y tampoco se nota…
El vino corrió y no despertó sonrisas.
Se acercó a mí y me dijo:
“¿Cómo andás con tu teatro?”
Y cuando iba a contestarle se durmió,
y dos lágrimas empujaron mis ojos para adentro,
y escondí la cabeza entre mis brazos,
y jugué a la rayuela debajo de la mesa.
“¿Qué te pasa?”
“Nada… ¡Comí mucho!”
Tomé el café y pensé:
Estoy viejo…
Se fueron a una kermesse
y me pidieron disculpas…
“No es nada… Yo también tengo que hacer…”
Llamé a un amigo y no estaba…
¡Mi abuelo fue al baño y dejó la luz prendida!
Claro, él no ve, y yo la apagué.
Una canilla perdía…
Y cerré las ventanas y bajé las persianas,
y quise llevarme algo, pero no había nada…
Al salir el sol me lastimó los ojos…
Caminé hasta la kermesse.
Comí un chorizo,
y le cambié una sonrisa a un sobrino por una manzana asada…
“¡Hagan juego señores!” gritó Castello…
Caminé por el andén…
“¡Qué circo, loco!”: dicen ahora…
En el tren vi a una pareja que quería,
y busqué el boleto,
mientras corrían los caballos en Palermo,
y los cambios en las vías parecían los cruces de mi vida…
¡Quizás Retiro sea la muerte!…
Entré y tomé el subte.
¡Ah! … Compré un diario para no comerme las uñas …

5/10/75

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